La religión de los que extrañan

Un suspiro sin dirección, como una plegaria a cualquier momento pasado, el sacrilegio es un mañana si nos cansamos de creer en lo que vendrá, somos dignos herederos de una palabra salada, el lagrimear bendito de una causa ya marchita y su consecuencia exacta en los cielos de quién fué. La propuesta del paso es […]

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Final inesperado

Tengo el gusto de informar que he vuelto a perder. El escribir me ha dejado esa manía de presumir mi corazón roto, cual trofeo de quién se atrevió a sentir y encontró un nuevo dolor en el podio de las esperanzas perdidas. El vacío y su falso paso, de caminatas a media noche -del cuarto […]

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Fin de año

Debo confesar, en este momento, que nunca aprendí a despedirme. Mis canciones siempre hablaron de despedidas, adioses cantados a nadie, protocolos de lo perdido que vacilan en las cuerdas de una mirada que espera. En mi corazón hay una silla, siéntate un momento y aprenderás a irte, entonces me enseñarás a seguir esperando, como se […]

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Recalculando

Dejar huellas en cualquier orilla es un asunto de aves marinas, la certeza del camino borrado es una libertad regalada a los caminantes del barro y la sal. Si la duda está cerca, me tomo el tiempo perdido para no estar sobrio de principios y así, cada tanto, suponer que el lugar presente es la […]

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Dejarse ir

¿Cómo dejarse ir de a poco si el alma tiene prisa? Levantarse como si las mañanas no fuesen frías y los despertares un balde de amarguras recién caídas del árbol, entonces nos quedamos callados hasta que el segundo intento calme al alma sin olas, la ingenuidad de lo posible es un plato de cereal con […]

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Despedidas estacionales

Sabemos contar con los dedos el tiempo necesario para dejarnos caer, ahuyentar el latido y hacerse el muerto antes de vivir lo suficiente. Parece que ya hemos peleado mucho con el sentir, la indiferencia a tiempo completo es un galardón del cual nunca fui merecedor, nosotros contamos el tiempo con abrazos y las alegrías con […]

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La casa de la desmemoria

Deshabitar el cuerpo y sentarse a esperar, ¿Sabes si alguien vendrá por mi esta mañana? Yo, por ejemplo. Abrir los ojos es una pretensión infame para quien no se sabe vivo, a fin de cuentas siempre quisimos ser menos que un nombre, algo como un color primario con delirios de amanecer impresionista, líneas para un […]

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